Todos los años, cuando empieza el otoño, vamos al pueblo para asar pimientos, conservarlos en botes de cristal y que duren todo el año. Lo que más nos gusta de asar pimientos es el olor, porque la primera tanda que entra al horno tarda menos de diez minutos en impreganarlo todo con ese aroma rojo y dulce a tierra zamorana. Pero lo mejor es que la excusa nos sirve para estar un par de días en casa, sintiendo cómo el frescor del otoño va echando al verano y nos obliga a ponernos ya una chaqueta y a empezar a acordarnos del brasero.

Cuando empieza el otoño, además, aprovechamos también para recoger los últimos frutos del huerto: cebollas, berenjenas, calabacines, lechugas y algunos (aunque pocos) tomates. Y empezamos a pensar en cómo organizar la tierra para el año que viene, a cuidar las flores del Día de Muertos, que ya se acerca, y a ver cómo los rayos naranjas del sol van bañándolo todo del color ocre del otoño.

En Fotográfica nos encanta el verano, pero la verdad es que todos los años la luz otoñal nos encandila, así que conseguimos capturarla con nuestra cámara y traerla hasta Asturias para enseñárosla en estas fotos.

 

Fotografía de paisajes

Fotografía de paisajes

Fotografía de paisajes

Fotografía de paisajes

Fotógrafo en Oviedo

Fotógrafo en Oviedo

Fotógrafo en Asturias

Fotógrafo en Asturias

Fotógrafo en Oviedo

Fotógrafo en Asturias

Fotógrafo en Oviedo

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